Quilombolas recurren a la Justicia para participar en las negociaciones de la renegociación de Mariana
Líderes critican falta de transparencia y exclusión de víctimas en discusiones
247 - Desde el colapso de la presa de Fundão en Mariana, Minas Gerais, en 2015, las víctimas de la tragedia, como la quilombola Simone Silva, han enfrentado una lucha constante por una reparación justa. Recientemente, Silva, de 46 años, presentó un recurso de amparo para suspender las negociaciones entre el gobierno federal y las empresas mineras responsables, Vale y BHP Billiton, que se llevan a cabo en secreto. Las víctimas, especialmente las comunidades quilombolas, ribereñas e indígenas de la cuenca del río Doce, fueron excluidas de estas conversaciones, lo que motivó la demanda.
"¿Cómo se está llevando a cabo una renegociación? ¿Cómo nos representan estas personas? ¿Cómo se sientan a la mesa, decidiendo mi vida, la de mi hija, la de mi familia, sin conocer el territorio, sin conocer las demandas?", pregunta Simone, quien busca asegurar la participación activa de las víctimas en el proceso de renegociación. Otras tres mujeres afectadas también han recurrido a los tribunales para exigir un lugar en las negociaciones, que definen el futuro de sus comunidades. Simone relata cómo el desastre afectó directamente a su familia, especialmente a su hija Sofía, quien desarrolló graves problemas de salud debido a la contaminación causada por los lodos tóxicos vertidos al medio ambiente.
Sofía, que ahora tiene 9 años, sufre complicaciones intestinales y cerebrales y lleva más de dos años sin tratamiento. "Los médicos dijeron que mi hija podría no llegar a la edad adulta. Aun así, siguen hablando de nuestras vidas sin consultarnos", lamenta Simone. Las familias afectadas siguen careciendo de un protocolo de salud adecuado y exigen políticas específicas para satisfacer sus necesidades, especialmente dada la falta de transparencia en las negociaciones en curso. Hasta la fecha, el tribunal no se ha pronunciado sobre los recursos de aseguramiento, que están siendo informados por la jueza Mônica Sifuentes.
Simone es líder de la comunidad quilombola, ribereña e indígena de Gesteira, en Barra Longa, Minas Gerais, ubicada a 60 km de la represa Fundão en Mariana, Minas Gerais. El derecho a la salud de las víctimas de delitos socioambientales es una lucha constante y ardua que ella libra. "No tenemos un protocolo de salud; no sabemos dónde buscar atención médica ni dónde hacernos pruebas. Somos quilombolas y, como comunidad, necesitamos políticas de salud específicas para nosotros. Pero no estamos en la mesa de reparaciones. Quiero saber qué se está discutiendo sobre la salud de mi pueblo", exige.


