Conozca el estado de salud de las víctimas del avión que explotó en Ubatuba
El piloto del avión, Paulo Seghetto, no sobrevivió a sus heridas.
247 - Un grave accidente aéreo marcó la mañana de este jueves (9) en Ubatuba, en la costa de São Paulo. Una avioneta explotó en la Praia do Cruzeiro, dejando un muerto y cuatro heridos. La información fue divulgada por la Santa Casa de Ubatuba y el portal. Metrópolis.
Según el informe médico, entre las víctimas se encuentran una pareja y sus dos hijos, de 6 y 4 años. El piloto de la aeronave, Paulo Seghetto, falleció a causa de las heridas. La empresaria Mireylle Fries, de 41 años, fue operada y se encuentra en observación en urgencias. Su esposo, de 45 años, y su hija de 4 años se encuentran estables y conscientes. Ambos fueron trasladados al Hospital Regional del Litoral Norte de Caraguatatuba. Santa Casa no dio a conocer detalles sobre el estado del niño de 6 años.
"El médico urgenciólogo Dr. Alan Mercadante, coordinador de urgencias del hospital, lidera el operativo, en el que participan profesionales de diversas especialidades, como cirugía, ortopedia, anestesia y pediatría, para garantizar la mejor atención posible a las víctimas", indicó la unidad de salud en un comunicado oficial.
Lo que se sabe del accidente
La aeronave, propiedad de la familia de la empresaria Mireylle Fries, despegó del Aeropuerto Municipal de Mineiros en Goiás. Al aterrizar en Ubatuba, se salió de la pista y explotó en la arena de la playa de Cruzeiro, situación que se agravó por las malas condiciones meteorológicas.
El piloto, Paulo Seghetto, era un profesional experimentado, habiendo sido copiloto de VoePass (anteriormente Passaredo), aerolínea involucrada en una de las peores tragedias aéreas de Brasil. Según el Registro Aeronáutico Brasileño (RAB), la aeronave era compartida por Mireylle y otros socios.
Además de las víctimas a bordo, tres peatones también resultaron heridos en el accidente, según la alcaldía de Ubatuba.
Asistencia a las víctimas
Las operaciones de rescate fueron coordinadas por equipos médicos y de emergencia, quienes trabajaron con rapidez para estabilizar a los heridos y trasladarlos a hospitales locales. La complejidad de la atención requirió la participación de profesionales de diversas especialidades, como cirugía y pediatría, para garantizar que los sobrevivientes recibieran el apoyo necesario.


