Tutaméia: Marielle fue asesinada por el golpe.
Marielle Franco fue asesinada en un golpe de Estado orquestado por intereses estratégicos externos y la élite rentista. Fue una líder popular que luchó contra los golpistas y en defensa de los más pobres, las mujeres, la población negra y los derechos humanos. Su ejecución fue política, un acto de terrorismo de Estado, y así es como debe ser enfrentado, afirma un editorial firmado por Eleonora de Lucena y Rodolfo Lucena.
Por Eleonora de Lucena y Rodolfo Lucena, en Tutameia – Marielle Franco fue asesinada en el golpe de Estado orquestado por intereses estratégicos externos y la élite rentista. Fue una líder popular que luchó contra los golpistas y en defensa de los más pobres, las mujeres, la población negra y los derechos humanos. Su ejecución fue política, un acto de terrorismo de Estado, y así es como debe ser enfrentada.
Los disparos que derribaron a Marielle alcanzaron a Brasil.
Desde el golpe de Estado de 2016, las instituciones brasileñas están en ruinas. Los poderes ejecutivo, judicial y legislativo han perdido credibilidad y se han visto envueltos en una red de corrupción, abusos de poder e ilegalidades. La banda que se ha atrincherado en Brasilia está saqueando el país y entregando su riqueza, empleos y futuro a extranjeros. Servil, el gobierno atiende los deseos de Estados Unidos.
Las desigualdades crecen; la violencia aumenta; las elecciones presidenciales están en riesgo. En una maniobra mediática con fines electorales, el desgobierno decretó la intervención militar en Río. Al igual que en la época esclavista, intenta imponer a las Fuerzas Armadas la tarea de capturar esclavos; en aquel entonces, la negativa del Ejército a perseguir y arrestar a los esclavos rebeldes precipitó el fin de la esclavitud y el inicio de la República.
Fue bajo esta intervención desastrosa e inconstitucional que se llevaron a cabo las ejecuciones de Marielle y Anderson Gomes. El golpe dio luz verde a la furia fascista que recorría las cloacas del país y que ahora domina el poder. Todos los que orquestaron el golpe apretaron el gatillo.
Negra, hija de la comunidad Maré y forjada en la lucha popular, nunca dejó de denunciar los ataques a la democracia. Hace apenas unos días, al comentar sobre la reunión entre Temer y Carmen Lúcia, Marielle escribió: "Y solo recuerdo el audio de Jucá: 'En un gran acuerdo nacional, con el Supremo Tribunal Federal, con todo'. ¿Alguien todavía tiene la osadía de decir que no fue un golpe?"
En el Día Internacional de la Mujer, declaró: “Hoy, 8 de marzo, a las 5:30 a. m., las Mujeres Sin Tierra ocuparon el periódico O Globo en protesta contra los medios golpistas, a favor de la democracia y por unas elecciones justas. ¡Viva la lucha de las mujeres! ¡Vivan las trabajadoras rurales!”
La abrumadora reacción popular ante el crimen ha desconcertado a los golpistas. Algunos murmuran excusas cínicas y endebles. Intentan disfrazar el terror con una versión desvinculada del golpe en curso, atribuyendo este crimen político a la violencia cotidiana.
La ejecución deja claro que el país vive una batalla a vida o muerte. Con maniobras de distracción, el enemigo intenta, con su retórica neoliberal global, disimular la resistencia, inmovilizar a los brasileños en compartimentos estancos y acotados, y fomentar las disputas.
Es vital repeler estas maquinaciones y evitar que las protestas sean consumidas por visiones estrechas y sesgadas de la crisis, que den tiempo y creen espacio para que los golpistas se recuperen.
Es hora de la unidad para enfrentar este crimen y poner fin al golpe que está destruyendo Brasil y asesinando a los brasileños. Líderes progresistas, líderes de partidos, líderes sindicales y líderes de movimientos populares, así como candidatos, deben priorizar una respuesta conjunta a este ataque.
Inmediatamente, tal como se hizo en homenaje a Vladimir Herzog durante el brutal período de la dictadura, es urgente organizar una gran celebración unificada en memoria de la lucha de Marielle. Ocupar la Iglesia de la Candelaria, donde pronunció su discurso el 8 de marzo, y avanzar hacia la reconstrucción de la democracia.