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Volverá a suceder.

¿Quién no recuerda a los "Enanos del Presupuesto", una pandilla de parlamentarios que se organizaron para manipular y saquear el presupuesto nacional?

¿Quién no recuerda a los "Enanos del Presupuesto", una pandilla de parlamentarios que se organizaron para manipular y saquear el presupuesto nacional? Algunos fueron destituidos, otros renunciaron para evitar el castigo, algunos se enfrentaron a la Comisión Parlamentaria de Investigación y salieron ilesos, ya sea porque demostraron su inocencia, a veces incluso coaccionando a otros investigadores con "esqueletos en el armario".

Desde entonces, poco se ha hecho para prevenir más delitos. El Comité Conjunto de Presupuesto sigue siendo un desastre, los intereses mezquinos prevalecen sobre las necesidades estratégicas de la nación y los lobistas de las empresas constructoras operan con impunidad, apoyados por socios con escaños en el Congreso.

Tras el incidente de los "enanos", surgieron otros problemas, aunque sin el mismo impacto. Es habitual que, el día previsto para la votación de la Ley de Presupuestos, ciertas figuras aparezcan en la sesión bicameral, generalmente con escasa asistencia, amenazando al gobierno: "O nos conceden esto y aquello, o solicitaremos una verificación de quórum y verán que hoy no se vota nada".

Las exigencias siempre son de carácter clientelista o de dudosa ética. Nunca se trata de defender los intereses de los estados que representan. Nunca se trata de adherirse a un punto de vista loable.

Ahora leo que la "base" de apoyo de Dilma Rousseff amenaza con no aprobar el necesario Destacamento de Ingresos de la Unión (DRU), a menos que ceda a la presión fisiológica, al hambre de puestos de segundo y tercer nivel y al pago de "x" millones de reales en enmiendas parlamentarias a cada "patriota" "indignado" deseoso de más "afecto" oficial.

Si Dilma se embarca en este camino tortuoso y opaco, su gobierno se derrumbará en la cobardía y la mediocridad. Si decide enfrentar el chantaje, merecerá el apoyo ocasional de la oposición, si esta realmente habla en serio sobre el país.

Respecto al Presupuesto, afirmo sin temor a equivocarme: se avecina otro escándalo al estilo de los "enanos". Basta con observar su elaboración anual para concluir que la situación va de mal en peor. Esta ley, que debería ser el momento cumbre de la actividad legislativa, se está utilizando como moneda de cambio, impulsada por intereses ocultos.

¡Despertemos antes de que Brasil se pudra por completo!

*Diplomático, fue líder del PSDB en el Senado