La violencia deja 24 muertos y el gobierno egipcio dimite.
Las protestas populares fueron decisivas para que todo el gobierno presentara su renuncia al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.
El gabinete del primer ministro egipcio Essam Sharaf dimitió el lunes en medio de las recientes protestas antigubernamentales. En un comunicado publicado por la agencia estatal de noticias MENA, el portavoz del gabinete, Mohammed Hegazy, afirmó que "el gobierno del primer ministro Essam Sharaf ha presentado su dimisión al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas". Añadió que, "dadas las difíciles circunstancias que atraviesa el país, el gobierno seguirá trabajando" hasta que se acepte la dimisión. Al menos 24 personas han muerto en los últimos tres días en las manifestaciones y la represión de las protestas en Egipto.
La Coalición de la Revolución Joven y el Movimiento 6 de Abril exigieron la renuncia inmediata de Sharaf y la formación de un gobierno de "salvación nacional". Los grupos también pidieron la celebración de elecciones presidenciales en abril de 2012.
El lunes, los manifestantes acampados en la plaza Tahrir de El Cairo exigieron una vez más la dimisión de la junta militar que gobierna el país desde el 11 de febrero, cuando el régimen de Hosni Mubarak cayó en una revolución popular. Egipto celebrará elecciones para una Asamblea Constituyente el 28 de noviembre. Sin embargo, el estallido de violencia, que comenzó el sábado, refleja la frustración y la confusión que se han apoderado del panorama político del país desde la caída de Mubarak.
Los militares afirman que entregarán el poder a los civiles sólo después de las elecciones presidenciales, que han prometido vagamente celebrar en 2012 o incluso 2013. Los manifestantes piden una transición inmediata a un gobierno civil.
"¿Qué significa esto, una transferencia de poder solo en 2013? Significa que quiere seguir gobernando el país hasta entonces", dijo un joven manifestante, Mohammed Sayyed, refiriéndose al mariscal de campo Hussein Tantawi, jefe de la junta militar. "La gente está frustrada. Nada ha mejorado aquí en Egipto", dijo.
El jefe de la morgue de El Cairo declaró que el número total de muertos ascendió a 24 el lunes desde que comenzaron los enfrentamientos el sábado. Habló bajo condición de anonimato. Cientos de manifestantes resultaron heridos, según las autoridades. El domingo, la crisis se agravó tras la dimisión del ministro de Cultura, Emad Abu Ghazi, en protesta por la violencia.
