Las declaraciones finales de Palocci no indican un acuerdo con la fiscalía, según Tijolaço.
El testimonio tan publicitado de Palocci puede ser cierto, pero también podría ser presión. Lo cual, al menos según los términos de su defensa de ayer, no habría sido aceptado. Ya veremos. En estos tiempos de sálvese quien pueda, lo que se dice hoy puede no decirse mañana, afirma Fernando Brito, editor de Tijolaço.
Por Fernando Brito, editor de ladrillo
Informes periodísticos sobre los alegatos finales de la defensa del ex ministro y ex diputado Antonio Palocci, publicados íntegramente por Power360Estos hechos están siendo tratados por los medios como una discusión sobre si R$ 3 millones caben o no en una mochila, teniendo en cuenta que los R$ 500 mil entregados a Rocha Loures llenaban una maleta.
Abordo el problema geométrico, que al final es menor, pero destaco, para quien quiera leer y reflexionar sobre él, otra cuestión que el texto plantea: ¿Antonio Palocci está realmente negociando un acuerdo de delación compensada donde asume el papel de recaudar dinero para el PT a través de sobornos?
Lo contrario es lo que se desprende de la lectura de las 192 páginas del extenso documento presentado ayer por sus abogados.
Palocci niega categóricamente haber negociado o extorsionado donaciones de Odebrecht para el contrato de construcción de plataformas de perforación en la capa presal, de lejos el mayor negocio que la constructora haya realizado con Petrobras.
Nada, ni siquiera la concesión de beneficios "quid pro quo", es admitido por Palocci, quien dice que las donaciones de Odebrecht son voluntarias y legales.
La lectura es cansadora, sobre todo porque 50 páginas intentan demostrar lo obvio: que Sérgio Moro se ha arrogado la omnipotencia de ser juez de todos y cada uno de los casos que involucran a Petrobras y al gobierno del Partido de los Trabajadores, en absoluta violación del principio del juez natural.
Lo cual, por lo demás, importa poco, porque sea cual sea el juez, está moralmente impedido de desestimar cualquier acusación o absolver a cualquier acusado porque, "si fuera por Moro, condenaría".
Pero lo que llama la atención es la vehemencia con que se refutan las acusaciones de los fiscales y los testimonios de Marcelo Odebrecht.
Es difícil imaginar que tres abogados firmen algo que sería completamente refutado en diez o quince días.
Posible, sí. Probable, no. Sobre todo porque los abogados que firman la defensa son profesionales cualificados, no jóvenes aventureros que se prestarían a este papel.
O, como mucho, es una señal de que lo que diría en un acuerdo de culpabilidad no es lo que dice sin un acuerdo de culpabilidad.
El testimonio muy publicitado de Palocci puede ser cierto, pero también podría ser una forma de presión.
Lo cual, al menos en los términos en que se presentó ayer su defensa, no habría sido aceptado.
Ya veremos. En tiempos de sálvese quien pueda, lo que se dice hoy puede no decirse mañana.
P.D.: Tras la publicación de esta publicación, surgió la noticia de que Palocci estaba "traspasando" los pagos a la pareja de marketing a Guido Mantega. Esto no parece ser lo que buscan los fiscales para conseguir acuerdos con la fiscalía. El objetivo es Lula.