Junto a Onyx, Bolsonaro afirma que resolverá los casos de corrupción con una "patada voladora en el cuello".
Jair Bolsonaro afirmó que su gobierno no es inmune a la corrupción, pero que si esta se produce, "habrá consecuencias nefastas". Sin embargo, lo que hemos visto es el silencio del ministro de Justicia, Sérgio Moro, y de la fiscal general, Raquel Dodge, respecto a los vínculos del clan Bolsonaro con las milicias y las filtraciones de Vaza Jato que implican al propio exmagistrado.
247 Jair Bolsonaro afirmó que su gobierno no es inmune a la corrupción, pero que si esta se produce, «habrá consecuencias nefastas». Sin embargo, hemos visto al ministro de Justicia, Sérgio Moro, y a la fiscal general de la República, Raquel Dodge, guardar silencio respecto a los vínculos del clan Bolsonaro con milicianos y las revelaciones sobre irregularidades en la Operación Lava Jato, en la que está involucrado el propio exmagistrado.
Al ser preguntado sobre la "patada voladora", se le cuestionó a Bolsonaro qué estaba haciendo su gobierno de manera diferente a las administraciones anteriores para haber completado el proyecto de la autopista BR-116. En respuesta, el ocupante del Palacio de Planalto declaró que "no practica la petrificación" ni "desvía dinero a paraísos fiscales", pero reconoció que su gobierno no es inmune a la corrupción y que tales casos podrían ocurrir.
En ese momento, Jair Bolsonaro hablaba junto a su jefe de gabinete, Onyx Lorenzoni (DEM-RS).
