Justicia censura a sindicatos judiciales de RS por denunciar creación de cargos comisionados en el TJRS
Decisión prohíbe a entidades mencionar "amiguismo", "clientelismo" y "acaparamiento de empleos" en críticas a la eliminación de puestos permanentes
247 El Sindicato de Trabajadores de la Judicatura Federal y del Ministerio Público de Rio Grande do Sul (Sintrajufe/RS) y otras organizaciones que representan a los empleados de la justicia estatal han sido objeto de una sentencia judicial que prohíbe la publicación de críticas a la creación de puestos de trabajo en el Tribunal de Justicia de Rio Grande do Sul (TJRS). La medida cautelar, otorgada por el juez Ramiro Oliveira Cardoso del 11.º Juzgado Civil de Porto Alegre, ordena la retirada de publicaciones que utilicen expresiones como "permiso de trabajo", "amiguismo" y "clientelismo" para referirse a la propuesta del TJRS de eliminar aproximadamente 1.000 puestos fijos y crear más de 600 puestos de trabajo. La información se publicó originalmente en el sitio web. Jota.
La decisión, que responde a una solicitud de la Asociación de Asesores de Jueces y Magistrados del Tribunal de Justicia de Rio Grande do Sul (TJRS), impone una multa diaria de R$50 en caso de incumplimiento. Sintrajufe/RS y las demás entidades afectadas anunciaron que apelarán la medida, calificándola de acto de censura. «La censura aplicada a estas entidades, en su justa lucha por el acceso mediante concursos de oposición, podría pronto extenderse a nuestra denuncia de la ola de prebendas otorgadas por el poder judicial. Debe ser condenada por todos; esperamos que esta decisión se revoque lo antes posible», declaró el director de Sintrajufe/RS, Zé Oliveira.
La propuesta del TJRS, presentada en diciembre, exige la sustitución de los puestos fijos, cubiertos mediante concursos públicos, por puestos comisionados, cuyos nombramientos se realizan por recomendación del poder judicial. Las organizaciones critican la medida, argumentando que abre la puerta a prácticas irregulares. En sus publicaciones, Sintrajufe/RS cita un caso investigado por el Consejo Nacional de Justicia (CNJ), en el que una jueza del Tribunal de Justicia de Bahía (TJBA) fue jubilada forzosamente tras descubrirse una trama en la que cobraba parte de los salarios de los empleados nombrados para su cargo.
La medida cautelar abarca siete entidades: Sintrajufe/RS, Sindicato de los Servidores de Justicia de Rio Grande do Sul (Sindjus/RS), Asociación de los Servidores de Justicia de RS (ASJ), Asociación de los Oficiales de Tribunales de RS (Abojeris), Asociación de Técnicos del Poder Judicial del Estado de Rio Grande do Sul (ATECJUD), Asociación de Agentes de la Policía Judicial del Poder Judicial de Rio Grande do Sul (APOLJUD/RS) y Asociación de Oficiales Auxiliares y Otros Servidores del Poder Judicial de RS (Afojud/RS).
Las organizaciones afirman que no atacan a los funcionarios públicos nombrados sin concurso, sino que el acceso mediante concurso público es la vía más transparente y democrática para cubrir puestos públicos. Sin embargo, la sentencia judicial prohíbe cualquier mención de prácticas ilícitas o irregularidades asociadas con los cargos designados, lo que, según las organizaciones, limita el derecho a la libertad de expresión y al debate público.
La decisión del juez Ramiro Oliveira Cardoso ha generado debate sobre los límites de la libertad de expresión y el papel de los órganos representativos en la supervisión de las políticas públicas. A la espera del fallo de la apelación, los órganos afirman que seguirán abogando por el acceso a la función pública mediante concursos y denunciando las prácticas que consideran perjudiciales para la administración de justicia.
El TJRS, por su parte, defiende la propuesta como una modernización de la estructura administrativa del tribunal, alegando que la medida busca optimizar recursos y mejorar la gestión. Sin embargo, las entidades cuestionan la falta de diálogo y transparencia en el proceso de elaboración de la propuesta, que se presentó sin consulta previa con los empleados ni con el público.
El impasse entre las entidades y el TJRS refleja un debate más amplio sobre la gestión del Poder Judicial y la necesidad de equilibrar la eficiencia administrativa con garantías de transparencia e imparcialidad. Mientras tanto, la censura impuesta a las entidades se ha considerado un precedente preocupante para la libertad de expresión en la función pública.



