Ministerio Público Federal y Defensoría Pública emprenden acciones legales para ampliar protección a comunidades indígenas atacadas en Paraná
Las solicitudes incluyen mayor presencia de la Policía Federal y de la Fuerza Nacional, así como acciones preventivas para evitar nuevos ataques.
247 - El Ministerio Público Federal (MPF) y la Defensoría Pública Federal (DPU) han interpuesto demandas contra el Gobierno Federal y el Estado de Paraná, solicitando mayor protección para las comunidades indígenas de Guaíra y Terra Roxa, especialmente la comunidad Yvy Okaju, ubicada en Guaíra, Paraná. El objetivo es garantizar una respuesta eficaz a las crecientes amenazas de violencia que enfrentan los pueblos indígenas de la región, mediante la implementación de medidas de seguridad urgentes.
La demanda, registrada con el número 5000022-84.2025.4.04.7004/PR, solicita, como medida preliminar, el aumento inmediato y permanente del personal de la Policía Federal y la Fuerza Nacional en la región, mientras persistan las amenazas a la comunidad de Yvy Okaju. La propuesta incluye la creación de un plan de acción conjunto entre las diversas fuerzas de seguridad, con directrices específicas y consulta con líderes indígenas, para implementar estrategias preventivas contra futuros ataques. El Ministerio Público Federal también solicita al Estado de Paraná que disponga de personal de la Policía Militar para prevenir nuevos incidentes violentos.
Además, en sus demandas, el MPF y la DPU solicitaron que la Unión y el Estado de Paraná adopten una serie de medidas urgentes y detalladas. Entre las solicitudes más destacadas se encuentra la exigencia de que la Unión informe, en un plazo de 72 horas, sobre el número de efectivos de la Policía Federal y la Fuerza Nacional presentes en la región desde noviembre de 2024, hasta la presentación de la demanda. El MPF también solicitó un aumento inmediato de la fuerza, con efectivos suficientes para el patrullaje preventivo y abierto, mientras persistan las amenazas.
La Unión también debe garantizar que este aumento de personal se lleve a cabo en colaboración con la comunidad indígena, respetando su autonomía y conocimientos. La idea es que los agentes de seguridad estén debidamente informados sobre las vulnerabilidades de la comunidad, garantizando que sus acciones se ajusten a las necesidades y características específicas de la región. Es necesario consultar continuamente a los líderes indígenas para garantizar la eficacia de las medidas preventivas.
Además, se solicitó al Estado de Paraná que proporcionara información detallada sobre el número de agentes de la Policía Militar presentes en la región desde noviembre de 2024. En un plazo de 72 horas, se deberá informar sobre el número de agentes desplegados, así como sobre los planes y medidas adoptados para proteger a las comunidades indígenas. El Estado también deberá proporcionar de inmediato suficiente personal de la Policía Militar para las operaciones permanentes en la zona de conflicto, priorizando la prevención de nuevos ataques contra la comunidad Yvy Okaju. Se deberá mantener la coordinación con la Policía Federal y la Fuerza Nacional durante todo el proceso.
Los municipios de Guaíra y Terra Roxa, ubicados en el suroeste de Paraná, albergan a unas dos docenas de comunidades indígenas guaraníes, que han sido blanco de repetidos ataques. Los incidentes se han intensificado en los últimos meses, destacando el brutal ataque del 3 de enero de 2025. Cuatro miembros de la comunidad Yvy Okaju resultaron gravemente heridos, entre ellos un niño de siete años y un adolescente. Uno de los adultos recibió un impacto de bala de gran calibre, que le destrozó la mandíbula, y otro recibió un disparo en la espalda, lo que le puso en riesgo de perder la movilidad.
El ataque, considerado el más violento en la región en la memoria reciente, dejó a las víctimas en estado grave, requiriendo atención médica urgente en el Hospital Bom Jesus de Toledo.


