Regular las apuestas sin prohibir su publicidad "no tiene sentido", afirma Gleisi
"La adicción a la publicidad amenaza la economía del país y a todas las familias, no solo a las más vulnerables", afirma el presidente del PT.
247 - En medio de las discusiones sobre la regulación del mercado de apuestas en línea en Brasil, la presidenta del Partido de los Trabajadores, la diputada federal Gleisi Hoffmann (PR), se pronunció con firmeza sobre la necesidad de prohibir la publicidad relacionada con las plataformas de apuestas, conocidas como "apuestas". Según Hoffmann, las medidas propuestas para regular el sector serán ineficaces sin una prohibición clara de la publicidad de estas empresas.
"Si no se prohíbe la publicidad de apuestas, no tiene sentido regular ni intentar limitar el acceso al juego. La adicción a la publicidad amenaza la economía del país y a todas las familias, no solo a las más vulnerables. Estigmatizar a los beneficiarios de Bolsa Familia no es la solución", declaró el presidente del PT.
Las declaraciones de Gleisi se producen mientras el gobierno de Lula (Partido de los Trabajadores) se prepara para anunciar un paquete de medidas destinadas a controlar el creciente mercado de las apuestas en línea, cuyo impacto social y económico ha suscitado preocupación, especialmente entre los segmentos más vulnerables de la población. Se espera que el presidente Lula anuncie las nuevas normas la próxima semana, con el objetivo de mitigar los efectos nocivos de la ludopatía y establecer un entorno propicio para la publicidad responsable.
Entre las propuestas ya confirmadas por el Ministerio de Hacienda, en colaboración con los Ministerios de Salud y Desarrollo Social, se encuentra la prohibición del uso de tarjetas de crédito y de la tarjeta Bolsa Familia para las apuestas en línea. Otra medida destacada es la prohibición de la publicidad que sugiera enriquecerse rápidamente mediante las apuestas, una práctica ampliamente utilizada por las plataformas.
La decisión del gobierno de reforzar el control sobre las apuestas en línea llega en un momento en que solo 113 empresas de apuestas han solicitado autorización para operar en Brasil, según los nuevos requisitos que entrarán en vigor el próximo mes. Las empresas que reciban la aprobación del gobierno deberán pagar R$30 millones para mantener sus operaciones. A cambio, se estima que aproximadamente 500 empresas que actualmente operan ilegalmente verán suspendidas sus actividades.
La prohibición de la publicidad agresiva se considera un elemento clave de la nueva normativa, especialmente en lo que respecta a la protección de los jóvenes y las personas en situación de vulnerabilidad social. La preocupación radica en que la publicidad masiva y seductora de los sitios de apuestas provoque un aumento de la ludopatía, con consecuencias devastadoras para la economía de las familias brasileñas.
Los datos del Banco Central revelan un panorama alarmante: solo en agosto, aproximadamente 5 millones de beneficiarios de Bolsa Familia enviaron alrededor de R$3 mil millones a casas de apuestas a través de PIX. El gobierno de Lula cree que, sin un control más estricto del sector, estas cifras seguirán creciendo, agravando la situación económica de quienes ya viven en la pobreza extrema.


