Sin pruebas, más del 63% de las prisiones preventivas ordenadas por Moro fueron revocadas.
Una investigación indica que de las 97 prisiones preventivas ordenadas por el juez de Curitiba desde el inicio de la Lava Jato, 62 fueron revocadas o sustituidas por medidas cautelares en tribunales superiores.
De la revista Fórum
En medio de especulaciones sobre qué pasará con el expresidente Lula, condenado por el juez Sérgio Moro en primera instancia a más de nueve años de prisión, el sitio Poder 360 realizó una investigación que muestra que más de la mitad de las prisiones preventivas ordenadas por el juez de Curitiba han sido revocadas o flexibilizadas por tribunales superiores.
Según el sitio web, desde el inicio de la Operación Lava Jato, el juez Moro ha ordenado 97 prisiones preventivas, gran parte de ellas sin pruebas contundentes. De este total, 62 (63,9%) fueron revocadas o sustituidas por medidas cautelares, como arresto domiciliario, uso de tobillera electrónica y pago de multa. Este fue el caso, por ejemplo, del exministro José Dirceu. Por 3 votos a favor y 2 en contra, el tribunal concedió el arresto domiciliario al miembro del Partido de los Trabajadores, quien se encontraba en prisión preventiva, en mayo de este año.
Moro ha sido acusado por muchos expertos legales de prolongar las detenciones preventivas para obtener acuerdos de culpabilidad de los investigados en los casos.
“No se trata de conseguir que alguien denuncie o confiese delitos. La prisión preventiva prolongada, en sí misma, en casos en que ya se ha realizado un registro e incautación, y los documentos están a salvo de ser destruidos, no se justifica (…) No me parece que debamos admitir un estado de excepción solo por Lava Jato”, criticó el juez del Tribunal Supremo Gilmar Mendes en una entrevista concedida en mayo de este año.