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4 de cada 10 pacientes que presentaban alguna comorbilidad fallecieron por Covid-19.

La diabetes fue la comorbilidad con mayor impacto en la mortalidad, seguida de la obesidad y la hipertensión. El estudio analizó una base de datos con más de 386 pacientes.

Médicos en São Paulo (Foto: Rovena Rosa / Agência Brasil)

Por Fernanda Bassette, de la Agencia Einstein - Un estudio multicéntrico realizado por investigadores de la Fundación Oswaldo Cruz de Ceará (Fiocruz-CE), en colaboración con la Universidad Federal de Maranhão (UFMA), concluyó que casi 4 de cada 10 pacientes diagnosticados con Covid-19, que recibieron atención clínica u hospitalaria y presentaban al menos una comorbilidad, fallecieron como consecuencia de la infección. La diabetes, aisladamente, fue la enfermedad asociada con el mayor impacto en los desenlaces de mortalidad, seguida de la obesidad y la hipertensión. Los resultados del estudio se publicaron este lunes (19) en revista científica Frontiers

El objetivo de la investigación fue evaluar el impacto real de las comorbilidades en la mortalidad por COVID-19. Para obtener los resultados, los investigadores analizaron la información almacenada en el Sistema de Información de COVID-19, una plataforma del Ministerio de Salud donde se registraban todos los casos de pacientes diagnosticados con la enfermedad que recibieron atención en cualquier servicio de salud público o privado. 

El sistema incluía la información de salud del paciente, incluyendo si padecía alguna enfermedad o afección crónica y su Índice de Masa Corporal (IMC), valor de referencia internacional para clasificar los casos de sobrepeso y obesidad. También era posible realizar un seguimiento de la evolución clínica (si el paciente fue dado de alta o falleció) a través de la plataforma.

En total, los investigadores extrajeron datos de aproximadamente 386 pacientes (hombres y mujeres, adultos y ancianos) de 6.723 servicios de salud entre 2020 y 2022. De este total, 21.121 personas presentaban al menos una comorbilidad. Al cruzar los datos, los investigadores descubrieron que, dentro de la muestra de estos pacientes con comorbilidades, el 38,7 % (8.172) falleció a causa de la COVID-19 y el 61,3 % (12.943) se recuperó.

“Esta es una tasa de mortalidad muy alta. Los resultados de la investigación, que analizó una base de datos muy extensa, corroboran la evidencia de que los pacientes con comorbilidades, especialmente diabetes, obesidad e hipertensión arterial, necesitan atención diferenciada porque su progresión es peor y pueden tener un pronóstico desfavorable”, afirmó José Cláudio Garcia Lira Neto, investigador de Fiocruz-CE y uno de los responsables del estudio.

Entre las comorbilidades evaluadas se encuentran: 

  • hipertención arterial 
  • diabetes
  • diabetes + hipertensión
  • obesidad
  • diabetes + obesidad
  • enfermedades respiratorias, cardiovasculares, autoinmunes, renales, gástricas, metabólicas, reumatológicas, dermatológicas y hematológicas
  • cáncer
  • VIH
  • de fumar
  • Desórdenes psiquiátricos
  • dependencia química
  • enfermedades raras 

“La diabetes fue el principal predictor aislado de mortalidad asociada a la COVID-19. La obesidad le sigue, y el estudio refuerza la importancia de considerarla una enfermedad crónica que requiere atención especial”, afirmó Lira Neto. 

Desde el inicio de la pandemia, las enfermedades crónicas se han identificado como un factor de riesgo para la COVID-19 debido al número de casos en los que pacientes con estas comorbilidades requirieron hospitalización y fallecieron. «Estas enfermedades requieren un manejo a largo plazo y continuo, que implica cambios de comportamiento, y a menudo son difíciles de tratar porque se descuidan. Es posible que haya un subregistro de casos de obesidad, ya que es muy difícil registrar en la historia clínica que una persona es obesa», evalúa Lira Neto.

Los hombres y los ancianos murieron más.

Los resultados de la investigación también mostraron que el porcentaje de hombres (22,5%) con comorbilidades que fallecieron fue mayor que el de mujeres (16,2%), lo que refuerza la idea de que las mujeres cuidan mejor su salud y buscan atención médica con mayor frecuencia. Otro hallazgo del estudio es que los pacientes mayores (29,3%) con comorbilidades también presentaron una mayor tasa de mortalidad, lo que confirma que este grupo tiene un mayor riesgo de muerte.

Según Lira Neto, estos resultados son fundamentales para la planificación de acciones de salud pública y planes estratégicos de prevención y atención para las personas de estos grupos de riesgo, tanto en la práctica clínica actual como ante una nueva pandemia. Por ejemplo, sirven para definir grupos prioritarios en una campaña de vacunación.

“El estudio apoya la práctica clínica de médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud en la prestación de atención y el tratamiento de pacientes con estas afecciones, ayudando en el desarrollo de técnicas, productos y medicamentos que se centran en la prevención y el tratamiento de estas afecciones”, concluye el investigador.