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La ansiedad después de los 50 puede ser una señal temprana de Parkinson

Las investigaciones muestran que la enfermedad suele manifestarse mucho antes de los síntomas motores clásicos, como lentitud y temblores.

La ansiedad después de los 50 podría ser una señal temprana de Parkinson (Foto: Divulgación)

Por Gabriela Cupani, de la Agencia Einstein - Las personas diagnosticadas con ansiedad después de los 50 años tienen el doble de riesgo de desarrollar Parkinson en el futuro, revela un estudio. Nuevo estudio publicado en Revista británica de práctica general y realizado por investigadores del University College de Londres, Inglaterra.

Los autores querían comprobar la asociación entre la aparición de ansiedad en adultos mayores y el riesgo de padecer Parkinson, ya que esta enfermedad puede manifestar signos mucho antes de la aparición de síntomas motores más conocidos, como lentitud o temblores de reposo. 

La ansiedad y otros trastornos de ansiedad, desde la fobia social hasta el pánico, pueden ser una manifestación premotora del Parkinson, al igual que otras manifestaciones del espectro neuropsiquiátrico, como los trastornos del sueño y del estado de ánimo, afirma el neurólogo André Felício, del Hospital Israelita Albert Einstein. Cuando estas manifestaciones se presentan, especialmente en etapas posteriores de la vida, llaman la atención porque pueden incluir problemas neurodegenerativos. 

El estudio también reveló que si estos trastornos se asocian a factores como el estreñimiento, la disminución del apetito y la tendencia a la presión arterial baja, el riesgo es aún mayor, especialmente en los hombres. 

Los investigadores llegaron a esta conclusión tras revisar los historiales médicos de más de 900.000 personas en el Reino Unido entre 2008 y 2018. De ellas, aproximadamente 109.000 fueron diagnosticadas con ansiedad durante este período. Se compararon con un grupo de control de casi un millón de personas. Entre quienes desarrollaron ansiedad, el riesgo de desarrollar párkinson fue el doble. Esta asociación se mantuvo incluso después de ajustar factores como la edad y el estilo de vida. 

Según los autores, la ansiedad no se ha estudiado tan bien como otros signos tempranos del párkinson, como la depresión, pero puede ayudar a identificar a los pacientes en la llamada fase prodrómica de la enfermedad, el período en el que se presentan síntomas inespecíficos antes del diagnóstico. Esto puede ser útil tanto para la detección temprana como para el tratamiento. 

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa progresiva causada por una disminución en la producción de dopamina, un neurotransmisor que participa en el control del movimiento. Aunque no tiene cura, se puede controlar con medicamentos. Algunos pacientes pueden beneficiarse de la estimulación cerebral profunda, que utiliza un marcapasos implantado quirúrgicamente y estimulación eléctrica para modular las estructuras responsables de los síntomas.

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