¿Caminar se considera cardio? Los expertos lo aclaran.
Caminar, una de las actividades físicas más sencillas y accesibles, plantea dudas sobre su eficacia
247 - Caminar, una de las actividades físicas más sencillas y accesibles, plantea dudas sobre su eficacia como ejercicio cardiovascular. Expertos entrevistados por Metrópoles afirman que sí, caminar puede considerarse un ejercicio cardiovascular, especialmente cuando se realiza a intensidades moderadas o altas. Además, esta práctica ofrece diversos beneficios para la salud cardíaca, lo que la convierte en una excelente opción para quienes buscan mejorar su condición física.
El profesor de educación física Herbert Gustavo Simões, de la Universidad Católica de Brasilia, destaca que caminar es especialmente beneficioso para las personas sedentarias o con baja condición física. «Para estas personas, caminar aporta mejoras significativas al sistema cardiovascular, como una mejor circulación sanguínea, el control de la presión arterial y una mayor sensibilidad a la insulina, lo que contribuye a la prevención de la diabetes tipo 2», explica. Sin embargo, para quienes tienen una mejor condición física, los beneficios suelen ser más limitados, ya que sirven principalmente como una forma de quemar calorías.
Eduardo Netto, director técnico de Bodytech, enfatiza que caminar mejora la frecuencia cardíaca y la capacidad del corazón para bombear sangre eficientemente. "Esta actividad ayuda a reducir el colesterol y a controlar el peso corporal, además de ayudar a reducir el estrés y promover la salud mental", afirma. Para que caminar sea efectivo como ejercicio cardiovascular, Netto recomienda realizarlo a una intensidad moderada, lo que significa mantener la frecuencia cardíaca entre el 50 % y el 70 % de la máxima.
El profesor Herbert añade, enfatizando que la intensidad de la caminata se puede medir por el número de pasos por minuto. "Recomiendo un ritmo de 100 a 120 pasos por minuto, que caracteriza una caminata de moderada a vigorosa para la mayoría de las personas. Este ritmo es suficiente para proporcionar beneficios cardiovasculares, especialmente para quienes tienen una condición física moderada o baja", explica. Sugiere una caminata diaria mínima de 20 minutos, o hasta una hora para quienes buscan resultados aún mejores. "Los beneficios están más estrechamente relacionados con la intensidad que con la duración de la caminata", enfatiza.
Rodrigo Fenner, coordinador del programa de Biomecánica y Kinesiología de la Facultad UNIGUAÇU, también enfatiza la importancia de mantener un ritmo constante e ininterrumpido. Afirma que es crucial evitar pausas prolongadas y mantener una intensidad que aumente la frecuencia cardíaca. "La Organización Mundial de la Salud recomienda aproximadamente 10 000 pasos al día para obtener beneficios cardiovasculares y hasta 16 000 para bajar de peso", añade.
Para quienes desean maximizar los beneficios de caminar, variar la intensidad y el tipo de terreno pueden ser estrategias eficaces. El profesor Herbert sugiere que caminar en pendientes puede aumentar las exigencias cardiovasculares. «Las pendientes añaden estrés adicional al sistema cardiovascular y al metabolismo», afirma. También recomienda practicar caminatas a intervalos, alternando subidas rápidas con bajadas a ritmo moderado, lo que intensifica las adaptaciones del cuerpo.
Eduardo Netto añade que aumentar gradualmente la velocidad y la inclinación del terreno también es esencial para intensificar el ejercicio. «Un minuto de caminata rápida seguido de un minuto de caminata a un ritmo más lento es una forma eficaz de aumentar la intensidad sin sobrecargar el cuerpo», explica.
Caminar es una actividad física apta para todas las edades. Según Eduardo, es una actividad muy accesible, siempre que la persona goce de buena salud y no presente lesiones ni enfermedades. «Prácticamente no tiene contraindicaciones, ya que es un ejercicio de bajo impacto», afirma. Sin embargo, advierte que cuanto más entrenada esté la persona, mayor será la necesidad de ajustar la intensidad del ejercicio para lograr resultados efectivos.
Así, caminar se consolida como una alternativa viable para quienes buscan cuidar su salud cardiovascular, aportando beneficios que van más allá de lo físico, como mejorar el bienestar mental y reducir el estrés.
