El gobierno de Lula libera R$ 1 millones para entidades filantrópicas que atienden al SUS (sistema público de salud brasileño).
Recursos del Ministerio de Salud fortalecen los servicios de salud de mediana y alta complejidad y benefician a hospitales de beneficencia, hospitales regionales y entidades de apoyo de todo el país.
247 El Ministerio de Salud autorizó la liberación de R$ 1 millones para entidades filantrópicas que prestan servicios al Sistema Único de Salud (SUS). La medida se formalizó mediante una ordenanza publicada en una edición especial del Diario Oficial de la Unión el viernes 26 de diciembre y forma parte del programa "Ahora Hay Especialistas", cuyo objetivo es fortalecer la financiación de la atención de mediana y alta complejidad en el sistema público.
Según el texto oficial, se transferirán R$ 800 millones en hasta dos cuotas a los estados, el Distrito Federal y los municipios, mientras que otros R$ 200 millones se incorporarán directamente a los topes financieros para los servicios de Mediana y Alta Complejidad (MAC). El decreto establece que los montos buscan fortalecer el Programa "Ahora Hay Especialistas" y cumplir con la legislación que prevé la revisión periódica de los valores de remuneración de los servicios prestados al Sistema Único de Salud (SUS), garantizando la calidad y el equilibrio económico-financiero.
Los criterios de distribución destacan por su vínculo directo con la producción sanitaria. Según el reglamento, los recursos se asignarán a entidades filantrópicas que registraron servicios prestados entre enero y diciembre de 2024, con base en datos oficiales del SUS (Sistema Único de Salud). La transferencia será proporcional al volumen de servicios reportados, pero la ordenanza establece un mínimo de R$ 1 por establecimiento, incluso en casos de producción reducida.
"La transferencia de recursos financieros a cada establecimiento de salud será proporcional a los servicios de salud prestados", dice el decreto, que agrega que el monto mínimo se aplicará "a los establecimientos de salud que quedaron por debajo de ese valor según la metodología adoptada".
El anexo de la ley reglamentaria enumera cientos de instituciones beneficiarias, con montos desglosados por unidad de atención médica. Estos abarcan desde transferencias multimillonarias a grandes hospitales e instituciones filantrópicas, hasta transferencias cercanas al monto mínimo para entidades más pequeñas. La lista incluye hospitales regionales, asociaciones filantrópicas, APAE (Asociación de Padres y Amigos de Niños Excepcionales), unidades Pestalozzi y organizaciones dedicadas a atender a personas con discapacidad en varios estados.
Entre los mayores beneficiarios se encuentran la Santa Casa de Misericordia de Maceió (AL), que recibirá R$ 3.065.750,29, y el Hospital Dom Pedro de Alcântara, en Feira de Santana (BA), con montos que suman más de R$ 2,3 millones, considerando la gestión estatal y municipal. También figuran en la lista instituciones como el Hospital Calixto Midlej Filho, en Itabuna (BA), y el Centro de Promoción Humanitaria Frei Daniel de Samarate, en Amapá.
Los hospitales regionales y las unidades de mediana y alta complejidad concentran valores intermedios, generalmente entre R$ 100 y R$ 800, según la producción hospitalaria registrada. Este es el caso del Hospital Santa Juliana, en Rio Branco (AC), el Hospital Regional de Arapiraca (AL) y el Hospital Nossa Senhora de Fátima, en el mismo municipio.
También se incluyeron entidades como las APAE y las unidades Pestalozzi. La APAE de Maceió (AL) recibirá R$ 98.343,78, mientras que la Pestalozzi de Maceió recibirá R$ 265.188,95. Algunas instituciones, como la Pestalozzi de Palmeira dos Índios (AL), presentan valores cercanos al mínimo establecido.
La financiación también incluye clínicas especializadas y servicios específicos, como unidades de hemodiálisis, oftalmología, fisioterapia, diagnóstico y salud mental. Algunos ejemplos son Clinefro, en Brumado (BA), la Clínica de Hemodiálisis de Cruz das Almas (BA) y el Centro Oftalmológico Emaus, en Camaçari (BA).
Los recursos deberán ser gestionados por los gestores estatales y municipales del SUS (Sistema Único de Salud), y la rendición de cuentas se incorporará al Informe Anual de Gestión (RAG). El decreto también establece que los efectos financieros de la medida entrarán en vigor a partir del 1 de enero de 2026, consolidando el impacto presupuestario del programa en el próximo ejercicio fiscal.


