El mundo necesita prepararse para afrontar el aumento de enfermedades como la ansiedad y la depresión.
Académicos británicos han definido cuatro medidas que se deben adoptar hoy para que el mundo enfrente la explosión de casos como ansiedad y depresión en la próxima década.
Cilene Pereira, de la Agencia Einstein - Investigadores británicos publicaron ayer en el Journal of Mental Health —publicación científica que recopila artículos sobre el tema— cuatro medidas urgentes para que el mundo pueda afrontar el drástico aumento de enfermedades como la ansiedad y la depresión en la próxima década. Según la Organización Mundial de la Salud, más de 264 millones de personas padecen depresión en todo el mundo. Una de cada trece personas presenta síntomas de ansiedad. La pandemia de la COVID-19 ha agravado el problema al obligar a todos a aislarse socialmente, aumentar el miedo al futuro y los niveles de estrés. Al mismo tiempo, según una investigación de la propia OMS, desde 2020 hasta la actualidad, el 93 % de 130 países han sufrido interrupciones o cierres de los servicios de atención al paciente. Esta es la primera encuesta que indica el grado de devastación de los sistemas de atención psiquiátrica en la mayor parte del mundo debido a la pandemia.
Conscientes de la magnitud del problema, los académicos propusieron que las autoridades sanitarias de todos los países invirtieran en cuatro iniciativas: encuestar el número de niños y jóvenes que actualmente padecen algún problema persistente de salud mental; mejorar la comprensión de los vínculos entre la salud física y mental, con el objetivo de eliminar la mortalidad derivada de esta asociación; aumentar el número de nuevos tratamientos y mejorar las intervenciones y los servicios de apoyo existentes; y ampliar el acceso a las redes de atención, ya sea en hospitales o clínicas ambulatorias. «Estas cuatro acciones servirán de guía a los investigadores y a los responsables de la formulación de políticas de salud pública sobre lo que se debe hacer para estar mejor preparados para el futuro», afirma Dame Wykes, del Instituto del King's College de Londres, una de las autoras del artículo.
Brasil carece de datos actualizados. Por lo tanto, no es posible conocer con precisión el impacto de la pandemia en la salud mental de la población. Sin embargo, la observación clínica y algunos indicadores numéricos sugieren un aumento significativo de casos, especialmente de depresión y ansiedad. Es importante recordar que estas enfermedades son tratables. Ante los primeros síntomas, se debe buscar ayuda médica. Dependiendo de la afección, puede ser necesario tomar medicamentos. En general, el tratamiento se basa en una combinación de medicamentos y psicoterapia. Practicar ejercicio físico, yoga y meditación también son recursos beneficiosos con eficacia científicamente probada.