La ciudad que una vez simbolizó la era del carbón es ahora líder en energía limpia.
La transformación verde impulsada por Xi Jinping coloca a Ordos a la vanguardia de la descarbonización y refuerza el liderazgo climático de China.
247 - La ciudad de Ordos, en el norte de China, conocida mundialmente por su prosperidad gracias al "oro negro" de sus gigantescas reservas de carbón, se ha convertido en uno de los símbolos más representativos de la transformación ambiental de China. Este informe fue publicado originalmente por la agencia de noticias Xinhua.
En el corazón de este cambio se encuentra un vasto parque industrial de cero emisiones de carbono, donde turbinas eólicas y paneles solares alimentan una red inteligente capaz de abastecer plantas de hidrógeno, equipos fotovoltaicos y baterías para vehículos eléctricos. El complejo opera con aproximadamente un 90 % de electricidad verde y reutiliza todas las aguas residuales, lo que demuestra que la sostenibilidad y la expansión industrial pueden ir de la mano. Para 2024, el valor de producción de los nuevos equipos energéticos del parque se duplicó con creces, superando los 20 000 millones de yuanes (aproximadamente 2800 millones de dólares estadounidenses).
Xi Jinping ha redefinido el camino para las regiones que dependen de los recursos naturales.
La transformación de Ordos está directamente alineada con el plan del presidente Xi Jinping para que las regiones tradicionalmente dependientes de los combustibles fósiles reinventen sus modelos de desarrollo. Durante una visita a Mongolia Interior en 2023, Xi instruyó al gobierno local a "promover la transformación y modernización de los sectores energéticos tradicionales, a la vez que desarrolla vigorosamente las energías renovables".
Este cambio no es un hecho aislado. China planea crear alrededor de 100 parques industriales de cero emisiones de carbono entre 2026 y 2030, además de convertir los complejos existentes en operaciones con bajas o nulas emisiones de carbono. La iniciativa forma parte de un esfuerzo nacional más amplio, liderado por Xi, para acelerar la transición verde en todos los sectores.
Respuesta a la crisis climática y motor económico.
El calentamiento global alcanzó nuevos récords en 2023 y 2024, lo que refuerza la urgencia de la acción climática. Xi ha argumentado que la «transformación verde no solo es la vía esencial para abordar el cambio climático, sino también un nuevo motor para el desarrollo económico y social».
Bajo su liderazgo, China ha priorizado la acción climática en la agenda nacional, impulsando un crecimiento económico bajo en carbono con un fuerte componente de cooperación internacional. En su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2020, Xi anunció el objetivo de China de alcanzar el pico de emisiones antes de 2030 y la neutralidad de carbono antes de 2060, un plazo mucho más corto que el de muchas economías desarrolladas.
Desde entonces, políticas e inversiones sólidas en energía limpia han impulsado lo que Xi describió como una "transformación socioeconómica amplia y profunda". China se ha convertido en un líder mundial en la adopción de energía limpia y la fabricación de equipos esenciales para la transición, como paneles solares, turbinas eólicas y vehículos eléctricos. Para finales de 2024, el 56 % de la capacidad instalada de generación eléctrica del país provenía de fuentes renovables.
Los vehículos eléctricos ya superan a los modelos con motor de combustión.
El cambio también ha llegado a la vida cotidiana. Aproximadamente uno de cada diez vehículos en las calles chinas ya es eléctrico o híbrido enchufable. En octubre de 2025, por primera vez, los vehículos de nuevas energías superaron las ventas de los coches con motor de combustión, representando el 51,6 % de las ventas en el mayor mercado automovilístico del mundo.
Industria, bosques y mercado del carbono: la transformación estructural
El compromiso con el desarrollo verde está generando profundos cambios en la industria. Xi aboga por modernizar los sectores tradicionales con nuevas tecnologías, haciéndolos más inteligentes, avanzados y limpios, a la vez que estimula la creación de nuevas fuerzas productivas de calidad.
Más allá de la revolución industrial, el país lidera un amplio esfuerzo de reforestación. Xi ha participado personalmente en actividades de plantación en Pekín durante 18 años, período en el que la cobertura forestal china ha superado el 25 % del territorio, aportando una cuarta parte de las nuevas áreas verdes del planeta desde el año 2000.
Otro pilar es el mercado nacional de comercio de emisiones, lanzado en 2021 y actualmente el más grande del mundo. Este instrumento ayuda a las empresas a reducir su huella de carbono y a cumplir sus objetivos climáticos internos.
Entre 2020 y 2024, China registró un crecimiento promedio anual del PIB del 5,5%, mientras que su intensidad energética cayó un 11,6%, lo que equivale a 1,1 millones de toneladas de CO₂ evitadas, prueba de que la descarbonización no impide el progreso económico.
Rol global: objetivos internacionales, cooperación e infraestructura verde
En el ámbito internacional, China está consolidando su posición como pilar de estabilidad en la gobernanza climática. En septiembre, Xi declaró en un mensaje a la Cumbre del Clima de la ONU que «la transición verde y baja en carbono es la tendencia de nuestro tiempo», y pidió a la comunidad internacional enfoque y unidad.
En el evento, el presidente anunció las nuevas Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (CDN) de China: una reducción del 7% al 10% de las emisiones netas desde los niveles máximos y una proporción de combustibles no fósiles en el consumo energético superior al 30% para 2035. Según Xi, "estos objetivos representan el mayor esfuerzo posible dentro de los requisitos del Acuerdo de París".
La cooperación internacional también es un elemento central de la estrategia. China invierte en proyectos que llevan energía limpia a otros países, fortaleciendo así el concepto de un "futuro compartido para la humanidad". Algunos ejemplos incluyen la gigantesca planta solar Al Dhafra en los Emiratos Árabes Unidos; los parques solares Cauchari en Argentina; y el parque eólico Zhanatas en Kazajistán.
COP30: Compromiso reafirmado en Brasil
En la COP30, celebrada en Belén, el viceprimer ministro Ding Xuexiang, enviado especial de Xi, reafirmó el compromiso de China con "un camino de desarrollo verde, bajo en carbono y de alta calidad", prometiendo seguir proporcionando productos y servicios limpios y de alta tecnología al mundo.
Ordos se convierte en un símbolo de la nueva China verde.
La trayectoria de Ordos —de capital del carbón a laboratorio climático— ha cobrado relevancia mundial. Para los participantes de la COP30 que visitaron el Pabellón de China y vieron imágenes del parque de cero emisiones, la ciudad representó más que una simple historia local: se convirtió en un retrato del esfuerzo nacional que transforma los compromisos climáticos en acciones concretas.




