“Hay grandes oportunidades para el futuro”, dice embajador sobre las relaciones Brasil-China
Luiz Augusto de Castro Neves aboga por diversificar la agenda comercial, invertir en innovación y fortalecer las cadenas productivas
247 - "Aun con este escenario desafiante, existen grandes oportunidades para el futuro". La declaración del embajador Luiz Augusto de Castro Neves, presidente del Consejo Empresarial Brasil-China (CEBC), resumió el tono optimista y estratégico de su discurso durante el Foro Económico y Comercial China-Brasil, celebrado en São Paulo, en el bufete Pinheiro Neto Advogados, este viernes 28 de marzo. El evento, que también sirvió como roadshow para la Exposición Internacional de la Cadena de Suministro de China (CISCE), reunió a autoridades, empresarios y representantes de instituciones como el CCPIT y la ABEC.
Según Castro Neves, la alianza con China se ha convertido en uno de los pilares fundamentales de la política exterior brasileña en las últimas décadas. «La celebración del evento de hoy, con la presencia de líderes tan representativos, refuerza la importancia y la vitalidad de nuestra alianza con China», afirmó. Señaló que, en un escenario global marcado por tensiones geopolíticas, cambio climático e inestabilidad económica, la relación chino-brasileña emerge como una alternativa sólida y prometedora.
El aumento del comercio y el desafío de la diversificación
El embajador destacó la solidez del comercio bilateral, que alcanzó aproximadamente US$160 mil millones en 2023, casi el doble del volumen de transacciones entre Brasil y Estados Unidos. «Productos brasileños como la soja, el mineral de hierro, el aceite, la pulpa y la carne tienen una presencia consolidada en China», señaló. Sin embargo, enfatizó la necesidad de avanzar hacia una agenda más sofisticada: «Existe consenso en que podemos seguir avanzando en la diversificación de esta agenda, impulsando sectores con mayor valor agregado, innovación tecnológica y sostenibilidad».
Elogió la creciente presencia de China en áreas como la movilidad eléctrica y la energía solar, donde el país asiático ya es un proveedor líder para Brasil. "Esto beneficia a ambas partes y marca el camino hacia el desarrollo sostenible", añadió.
Inversiones estratégicas y sinergia de agenda
Al hablar sobre los flujos de inversión, Castro Neves señaló que las empresas chinas han invertido más de US$70 millones en Brasil en los últimos 15 años, con especial atención a proyectos en energías limpias, tecnologías de la información y manufactura. "Estas inversiones están presentes en todas las regiones del país, contribuyendo a la creación y el mantenimiento de empleos, aumentando nuestra competitividad e impulsando innovaciones técnicas y de gestión".
También trazó paralelismos entre las agendas brasileña y china, destacando la convergencia en áreas como la digitalización y la transición energética. «Brasil está comprometido con el fortalecimiento de su industria, la modernización de su infraestructura y la aceleración de su transición digital y energética, una misión que tiene una gran sinergia con el desarrollo que China ha experimentado en los últimos años», evaluó, citando el programa Nueva Industria Brasil como un instrumento clave para este avance.
Las cadenas globales y el papel de las instituciones
Castro Neves también destacó el papel de la Exposición Internacional de la Cadena de Suministro de China (CISCE), cuyo modelo se presentó durante el foro, como una oportunidad concreta para la integración internacional de las cadenas de suministro. «La exposición es una valiosa iniciativa para fomentar las conexiones internacionales en las cadenas de suministro, un tema cada vez más estratégico en un momento en que el mundo está replanteando sus modelos de producción, logística e interdependencia económica».
Al concluir su presentación, el presidente del CEBC defendió el liderazgo del sector privado en la construcción de esta nueva etapa de la cooperación entre Brasil y China. «El papel del sector empresarial, con el apoyo de instituciones como el CCPIT, la ABEC y el CEBC, es precisamente identificar y promover nuevas oportunidades que amplíen y profundicen esta colaboración».
Y concluyó con un mensaje de confianza: "Espero que este foro sea un espacio productivo para intercambiar ideas, desarrollar asociaciones y construir nuevos caminos para la cooperación Brasil-China".



