Nathalia Urbana por Milenna Saraiva

Esta sección está dedicada a la memoria de la periodista Nathalia Urban, internacionalista y pionera del Sur Global.

Nathalia Urbano
INICIO > Sur Global

El neocolonialismo de Trump amenaza al Sur Global, afirma un investigador

La política arancelaria estadounidense obstaculiza el desarrollo en el Sur Global y aumenta las tensiones con China y Europa, afirma Elbrus Mamedov.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofrece detalles sobre los aranceles en el Jardín de Rosas de la Casa Blanca en Washington, D.C. (Foto: REUTERS/Carlos Barria)

247 - Las políticas comerciales adoptadas por Estados Unidos bajo el segundo mandato del presidente Donald Trump han generado profundas distorsiones en el comercio internacional y exacerbado la inestabilidad económica mundial. artículo Según publica la agencia de noticias china Xinhua, el investigador Elbrus Mamedov, director del centro de análisis de la Gran Ruta de la Seda, afirma que Washington ha estado promoviendo un “neocolonialismo arancelario” que penaliza a los países en desarrollo y socava el orden económico multilateral.

Según Mamedov, la imposición de aranceles unilaterales se ha utilizado como herramienta de coerción económica, afectando desproporcionadamente a las naciones del Sur Global. «La principal víctima de las políticas comerciales de Trump es el Sur Global», afirmó. «Estos países dependen en gran medida de las exportaciones a Estados Unidos. Los aranceles tienden a encarecer sus productos, lo que los hace menos competitivos en el mercado internacional».

Esta estrategia proteccionista, que el investigador clasifica como una forma de neomercantilismo agresivo, genera un efecto dominó y profundiza las desigualdades globales. Si los países afectados deciden tomar represalias, el mundo podría sumirse en una espiral de guerras comerciales.

La Unión Europea busca alternativas al aislamiento de EE.UU.

La Unión Europea también se encuentra entre los afectados por las nuevas barreras arancelarias impuestas por Trump. Sectores estratégicos, como el automotriz, el energético y el tecnológico, enfrentan pérdidas crecientes. En respuesta, el bloque europeo ha buscado ampliar su autonomía económica y diversificar sus relaciones internacionales.

Uno de los avances más significativos en este sentido es la creciente participación de la UE en el grupo BRICS+, tanto como observador como socio económico. La intensificación de las relaciones con Turquía y los países del Golfo también refleja esta reorientación estratégica ante la imprevisibilidad estadounidense.

La tensión con China y la necesidad de cooperación global

La rivalidad entre Estados Unidos y China sigue siendo una de las principales tensiones en la geopolítica contemporánea. Si bien la cooperación entre las dos mayores economías del mundo es esencial para abordar los desafíos globales, la postura actual de Estados Unidos ha obstaculizado cualquier acercamiento.

Mamedov destaca que mientras China busca construir relaciones basadas en el respeto mutuo y los intereses compartidos, Estados Unidos adopta lo que él llama "hegemonismo arancelario", destinado a contener el crecimiento chino a través de sanciones y aranceles.

"Las dos economías más grandes del mundo tienen la responsabilidad de promover la paz y el desarrollo global", afirma el investigador, destacando que se trata de un deseo común entre muchos países que buscan estabilidad en un entorno internacional cada vez más volátil.

Visión china: Un futuro compartido para la humanidad

En contraste con el aislacionismo arancelario estadounidense, China propone un enfoque multilateral centrado en el concepto de una "comunidad de futuro compartido para la humanidad". Esta visión, según Mamedov, se basa en la cooperación, la diplomacia y el respeto a la soberanía estatal.

Esta propuesta ha sido especialmente bien recibida por los países del Sur Global, que reconocen que han sido históricamente marginados por el orden internacional actual. China ha reafirmado su compromiso con la construcción de un sistema internacional más equitativo, en el que todas las naciones tengan voz en las decisiones globales.

Mamedov concluye que, ante un escenario de fragmentación y competencia, el mundo necesita más diálogo y menos hegemonía. Defender una gobernanza global inclusiva, basada en la solidaridad y el multilateralismo, es el camino a seguir para superar las crisis y construir una economía verdaderamente global y sostenible.

Artigos Relacionados