La UNESCO reafirma su compromiso con la restitución del patrimonio cultural africano.
Durante el foro se destacó que más del 90% de los artefactos culturales antiguos originarios de África actualmente permanecen fuera del continente.
247 La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) reafirmó su compromiso con la restitución del patrimonio cultural africano, catalogando la devolución de los bienes desplazados como un derecho cultural, un acto de justicia histórica y un elemento esencial de la identidad de los pueblos. Esta información fue publicada por la agencia ENA, socia de la red. BRICS DE TV, que siguió el debate internacional sobre el tema.
Según la ENA, la postura de la UNESCO se presentó durante una mesa redonda de alto nivel celebrada en Adís Abeba, capital de Etiopía, centrada en la restitución de bienes culturales, los derechos culturales y el derecho a la memoria. La reunión reunió a expertos, funcionarios gubernamentales y representantes de la sociedad civil de África y América Latina.
Durante el foro, se destacó que más del 90% de los artefactos culturales antiguos originarios de África permanecen actualmente fuera del continente. Los participantes coincidieron en que la restitución de estos artefactos debe entenderse como un derecho fundamental, directamente vinculado a la memoria histórica, la identidad cultural y la justicia restaurativa, de conformidad con los marcos normativos africanos, las convenciones de la UNESCO y el derecho internacional.
Representantes de la UNESCO, Marruecos y Etiopía destacaron que la cultura constituye un pilar fundamental de la soberanía, la cohesión social y el desarrollo. En este contexto, fortalecer la protección del patrimonio cultural e impulsar los procesos de restitución se identificó como un paso estratégico para el futuro del continente africano.
El debate también abordó las iniciativas y reconocimientos otorgados por la UNESCO a los países BRICS. China fue citada como referente mundial en patrimonio cultural inmaterial, con 44 elementos inscritos en la lista de la organización, la mayor cantidad registrada a nivel mundial. El país asiático también incorporó 325 nuevos elementos a su patrimonio nacional, reconoció a 942 nuevos herederos culturales y estructuró una red de 276 reservas ecológicas culturales.
Otro punto destacado fue el reconocimiento por parte de la UNESCO del arte de hacer y tocar el rabab como patrimonio cultural inmaterial. Esta práctica fue valorada por su importancia histórica y cultural para Irán, Tayikistán y Uzbekistán, así como por su papel en el fortalecimiento de la identidad y la cohesión social entre estos países.
En Latinoamérica, Brasil presentó a la UNESCO la candidatura del Parque Nacional Marino de Abrolhos, ubicado en Bahía, para su inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial Natural. La propuesta destaca la singularidad de los ecosistemas de la región, la riqueza de su biodiversidad y su importancia como zona de reproducción de las ballenas jorobadas, lo que refuerza el papel del país en la preservación del patrimonio natural mundial.




